Esta tarde me he acercado hasta las ruinas de una antigua ermita, para hacer fotos de la ermita con la vía láctea.
Esta foto va dedicada a Angel Parrón, un fotógrafo al que admiro, no solo por las fotos que hace sino por la gran persona que es. Gracias por acompañarme esta tarde y por enseñarme este y otros rincones preciosos de esta tierra.
El otoño empieza a llegar a los árboles que bordean el Tormes, pero aún le quedan un par de semanas para estar más bonitos aún. Una pena, porque ya no estaré aquí para verlos.
Hoy me he atrevido a intentar algo de Light Painting, el resultado no es muy bueno, pero para ser la primera vez que intentaba esta típica foto, no me voy a quejar.