Durante el paseo de la tarde, no me he podido resistir a sacar la cámara y hacer algunas fotos de Vallehondo. Estaba precioso, con la sierra de Gredos nevada como telón de fondo, y los campos florecidos de amarillo en primer plano.
Hoy hemos aprovechado la mañana para hacer volar una cometa que tenemos hace tiempo. Como además de viento había unas fantásticas nubes, he sacado un rato la cámara para hacer algunas fotos.
Este verano he tenido la suerte de poder compartir conocimientos fotográficos con un buen fotógrafo y mejor persona que reside en el lugar donde paso parte del verano. El conoce la zona mucho mejor que yo, y con gran generosidad ha compartido conmigo esos conocimientos.
A ambos nos gustan entre otras las fotos nocturnas, y como no son tantas las ocasiones en que se puede disfrutar de ellas, hemos ido hoy a intentar hacer alguna fotografía, a pesar de que la luna nos iba a poner difícil ver el centro galáctico.
A pesar de todo hemos disfrutado de unas horas aprendiendo juntos y disfrutando de nuestra afición, y estoy segura de que lo seguiremos haciendo cada vez que me acerque por esa zona.
Estas fotos van dedicadas a ti Angel, ¡¡gracias por todo!!
Este verano también he podido disfrutar de los bonitos atardeces rojos que he visto cada día, a veces cogía la cámara y otras veces me limitaba a disfrutarlos.
Los pocos días que hemos tenido nubes, han sido más bonitos aún.
Dicen que a las mujeres nos gustan los colores cálidos de los atardeceres y amaneceres y al menos en mi caso es verdad, ¡me encantan!
En esta ocasión me he acercado hasta otro almiar distinto a los de la noche pasada y me he llevado a una pequeña ayudante de 10 años que tenía curiosidad por ver como se hacían estas fotos.
Aprovechando a la guapa modelo, he realizado algunas fotos hoy.
Lo mejor de todo es que lo hemos pasado estupendamente y ha disfrutado de ese universo de estrellas que desgraciadamente no se puede contemplar ya desde tantos sitios como nos gustaría.